«Mi PC va lento» es probablemente la frase que más oigo en el taller. Y, sin embargo, detrás de esa queja tan sencilla se esconden causas muy distintas: un disco duro agotado, un procesador que se calienta, una memoria demasiado justa, un programa que trabaja a escondidas. Borrar los archivos temporales suele ser solo un arreglo superficial.
Esta guía sirve tanto para un portátil como para un PC de sobremesa. Empieza por las comprobaciones que puedes hacer tú mismo, gratis, en media hora. A menudo bastan para encontrar la causa real, y por tanto la solución correcta.
Antes de tocar nada, copia tus documentos importantes en un disco externo o en un servicio en línea (OneDrive, Google Drive…). Si la lentitud viene de un disco que está fallando, es lo único que de verdad importa.
Comprobaciones gratuitas que puedes hacer tú mismo
Las rutas indicadas son las de Windows 11 en español. Hazlas en orden y apunta lo que ves: la tabla de la sección siguiente te dice qué significa.
- 1Mira qué está trabajando. Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc), pestaña Procesos, y ordena por CPU, luego por Memoria y luego por Disco. Un programa desconocido que ocupa el procesador mientras no haces nada es sospechoso. Si el disco se queda al 100 %, la columna Disco muestra qué proceso lo ocupa: Windows Update, el antivirus o una aplicación pueden tenerlo ocupado un rato después del arranque. Si nada lo explica y se prolonga, el propio disco pasa a ser sospechoso, sobre todo si es mecánico (siguiente comprobación).
- 2Comprueba el tipo de disco. En el Administrador de tareas, pestaña Rendimiento, haz clic en Disco 0: Windows indica SSD o HDD. Un HDD (disco duro mecánico) es la causa de lentitud que más me encuentro.
- 3Desactiva las aplicaciones de inicio innecesarias. Administrador de tareas, pestaña Aplicaciones de inicio (o Configuración, Aplicaciones, Inicio). Desactiva lo que no usas a diario: mensajería, música, utilidades del fabricante. Mantén activado el antivirus. Un nombre que no reconoces no se deja ni se desactiva a ciegas: mira su editor (columna Editor), busca su nombre en Internet y luego lanza el examen antivirus de la comprobación 6. Lo que sirve al hardware (controlador de audio, panel táctil, tarjeta gráfica) puede seguir activado una vez identificado.
- 4Libera espacio. Configuración, Sistema, Almacenamiento y luego Recomendaciones de limpieza. Un disco C: casi lleno ralentiza Windows y bloquea sus actualizaciones: deja margen, idealmente al menos un 10 o 15 % de espacio libre.
- 5Instala las actualizaciones. Configuración, Windows Update, Buscar actualizaciones, y reinicia. Los controladores que propone el fabricante están en Windows Update, Opciones avanzadas, Actualizaciones opcionales: no se instalan solos.
- 6Lanza un examen antivirus completo. Seguridad de Windows, Protección contra virus y amenazas, Opciones de examen, Examen completo. Si la duda persiste, elige después Antivirus Microsoft Defender (examen sin conexión): el PC se reinicia, se analiza sin cargar Windows y vuelve a reiniciarse solo.
- 7En un portátil, revisa el modo de energía. Configuración, Sistema, Energía y batería, Modo de energía. En un modo de ahorro, el procesador se limita a propósito: compara enchufado en el modo Equilibrado.
- 8Mide la temperatura. Instala HWMonitor (gratuito, de la empresa CPUID, en cpuid.com), usa el PC con normalidad durante 15 minutos y mira la temperatura del procesador. Compárala con la temperatura máxima de tu modelo de procesador, que figura en su ficha técnica de Intel (TJUNCTION) o de AMD (Tjmax): varía de un modelo a otro. Un procesador que se acerca a ella con simple ofimática o navegando puede indicar una refrigeración obstruida, o un programa que funciona en segundo plano: mira también el Administrador de tareas.
Qué significan tus observaciones
| Lo que observas | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Arranque de varios minutos, disco mecánico (HDD) al 100 % sin proceso que lo explique | Disco duro demasiado lento o gastado | Sustituirlo por un SSD |
| Memoria por encima del 85 o 90 % con pocas pestañas | RAM insuficiente | Ampliar la RAM, si no está soldada |
| Bien al arrancar, lento a los 15 o 20 minutos, ventilador a tope | Sobrecalentamiento (throttling) | Limpieza y pasta térmica |
| Procesador ocupado sin nada abierto, ventanas de publicidad | Malware o adware | Examen completo y luego sin conexión |
| Lento desde una actualización o un programa nuevo | Windows o un controlador | Actualizaciones, controladores o reinstalación |
| Portátil lento solo con batería | Modo de ahorro o batería gastada | Modo de energía, informe de batería |
| Lento solo en Internet | Wi-Fi o conexión | Guía Wi-Fi lento |
Si te pasan varias cosas a la vez, empieza por el disco: es la causa más frecuente y la que más se nota al corregirla.
Los culpables más frecuentes
1. Un disco duro mecánico (HDD)
Es con diferencia la causa número uno. Si tu PC tiene más de cinco o seis años y nunca se ha mejorado, es muy probable que tenga un disco duro mecánico: los pequeños clics que oyes a veces al arrancar son suyos.
Estos discos funcionan con platos que giran a 5.400 o 7.200 revoluciones por minuto y un cabezal de lectura mecánico. Lentos por naturaleza, se vuelven aún más lentos con los años, y Windows 11 no está pensado para ellos.
Solución: sustituirlo por un SSD. Es la mejora que más cambia el rendimiento: un PC que tardaba varios minutos en arrancar lo hace en unas decenas de segundos. La instalación cuesta desde 30€ de mano de obra en el taller, según el equipo, más el precio del SSD (ver el presupuesto más abajo).
2. Falta de RAM
La RAM es la memoria de trabajo del PC, la que contiene los programas abiertos. Windows 11 ocupa por sí solo entre 2 y 3 GB en reposo. Con 4 GB en total, un navegador, unas pestañas y una videollamada bastan para llenarla: Windows empieza entonces a usar el disco como memoria de reserva, que es mucho más lento.
Umbrales prácticos:
- 4 GB: insuficiente hoy para un uso normal
- 8 GB: mínimo cómodo para ofimática y web
- 16 GB: recomendado si mantienes varias aplicaciones abiertas
- 32 GB o más: edición de vídeo, juegos, virtualización
Solución: ampliar la RAM. La instalación cuesta desde 30€ de mano de obra, según el equipo, más los módulos. Cuidado: muchos portátiles recientes tienen la RAM soldada a la placa base, sin posibilidad de ampliarla. Un PC de sobremesa, en cambio, casi siempre tiene ranuras libres o sustituibles.
3. Sobrecalentamiento y throttling térmico
Un PC que se calienta demasiado reduce automáticamente la velocidad del procesador para no dañarse. Este mecanismo se llama throttling térmico.
Síntomas típicos:
- El PC va bien al arrancar y luego se ralentiza a los 15 o 20 minutos de uso
- El ventilador gira a tope todo el rato
- La zona del teclado (o la rejilla trasera de una torre) está muy caliente
Dos causas, a menudo juntas: la pasta térmica entre el procesador y su disipador se ha secado con los años, y el ventilador o el radiador está obstruido por el polvo.
Solución: limpieza completa y cambio de pasta térmica, 65€ en el taller, tanto para un portátil como para un sobremesa (45€ por una limpieza sin cambio de pasta).
No soples en las rejillas de ventilación con la boca: la humedad daña los componentes. Y un bote de aire comprimido por sí solo a menudo solo aprieta el polvo contra el radiador de un portátil.
4. Malware o bloatware
Un virus, un programa espía o un minero de criptomonedas puede acaparar buena parte del procesador en segundo plano. Tu PC va lento aunque no estés haciendo nada.
El bloatware (programas preinstalados inútiles que se lanzan al arrancar) tiene un efecto parecido, sin ser malicioso.
Solución: las comprobaciones 3 y 6 de arriba. Si las ventanas de publicidad o un programa desconocido vuelven a aparecer, el análisis y eliminación de virus cuesta 35€ en el taller. En los casos graves, una reinstalación limpia de Windows es más segura que cualquier limpieza.
5. Un Windows envejecido
Con el tiempo, Windows acumula programas mal desinstalados, controladores sustituidos varias veces, tareas en segundo plano olvidadas. Rara vez es la causa principal, pero suma.
Una reinstalación limpia de Windows lo resuelve, siempre que antes se hayan solucionado los problemas de hardware: reinstalar Windows en un disco duro agotado o en un PC que se sobrecalienta no cambia nada a largo plazo.
6. Batería gastada (portátiles)
En algunos modelos, una batería muy gastada hace que el fabricante limite el procesador, a veces incluso enchufado. Para conocer el estado de la tuya, escribe powercfg /batteryreport en el Terminal: Windows genera un informe que compara la capacidad actual con la original.
Presupuesto para poner a punto un PC
Tarifas del taller (mano de obra, piezas aparte), las mismas que en la página de tarifas:
Las piezas se pagan aparte, y su precio ha subido mucho desde finales de 2025 por una escasez mundial de memoria que afecta tanto a la RAM como a los SSD. Por eso presupuesto los módulos y el SSD caso por caso, según el modelo exacto de tu PC.
El presupuesto rápido, sin desmontaje, es gratuito. La evaluación detallada con desmontaje cuesta 25€, que se descuentan del precio final si me confías la reparación.
Lo que no hay que hacer
- Desactivar el antivirus para «ganar velocidad»: muy mala idea, para una ganancia imperceptible
- Instalar «optimizadores» o limpiadores de registro: en el mejor de los casos inútiles, en el peor perjudiciales (publicidad, falsos problemas detectados para venderte una licencia). Las herramientas que trae Windows bastan
- Desfragmentar un SSD: inútil, Windows optimiza los SSD por sí solo
- Formatear sin diagnosticar: si el problema es de hardware (disco, RAM, sobrecalentamiento), formatear no cambiará nada
¿Cuándo plantearse un PC nuevo?
La reparación o la mejora suele merecer la pena si:
- el PC puede pasar a Windows 11. Microsoft exige, entre otras cosas, un procesador que figure en su lista de modelos compatibles, un chip de seguridad TPM 2.0, arranque seguro UEFI (Secure Boot), 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento (requisitos completos). La forma más sencilla de saberlo: la aplicación gratuita Comprobación de estado del PC de Microsoft y su botón Comprobar ahora, que también indica qué lo impide;
- el uso es normal: ofimática, web, vídeo, videollamadas;
- la placa base y la pantalla están sanas.
El caso de Windows 10. Su soporte terminó el 14 de octubre de 2025. Los particulares inscritos en el programa de actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) siguen recibiéndolas hasta el 13 de octubre de 2026, y nada después. Un PC que no puede pasar a Windows 11 puede volver a ir bien con un SSD, pero seguirá en un sistema sin parches de seguridad. Hay una alternativa: instalar Linux (Ubuntu, Linux Mint…), ligero y actualizado, que instalo y configuro en el taller.
Más allá de eso, si el procesador está realmente desfasado o la placa base falla, un PC nuevo suele ser más sensato. Hago siempre este cálculo con el cliente antes de cualquier intervención: ni hablar de hacerte gastar 150€ en reparar un PC que vale 80€.
¿Tu PC sigue lento? El presupuesto rápido en el taller es gratuito y sin compromiso.
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